Un metaanálisis publicado en octubre de 2026 en la revista Frontiers in Nutrition por nefrólogos del Tercer Hospital Afiliado de la Universidad de Medicina China de Pekín ha reunido 52 estudios sobre bebidas y ácido úrico. El café sale bien parado: quienes lo toman tienen una probabilidad de gota un 46 % menor, mientras que el alcohol y los refrescos azucarados se asocian a más gota y más hiperuricemia.
Qué se estudió
La gota es una artritis inflamatoria muy dolorosa que aparece cuando el ácido úrico se acumula en la sangre y forma cristales en las articulaciones, a menudo en el dedo gordo del pie. Ese exceso de ácido úrico se llama hiperuricemia, y los autores la definieron con los umbrales habituales: 7 mg/dL o más en hombres y 6 mg/dL o más en mujeres.
El equipo, con Wei Li como autor de correspondencia, revisó la literatura científica hasta abril de 2026 siguiendo un protocolo registrado previamente en PROSPERO. Incluyó 52 estudios publicados entre 2003 y 2024 (26 transversales, 20 de cohortes y 6 de casos y controles) y analizó cuatro bebidas: café, té, alcohol y refrescos azucarados. Además del análisis global, hizo un análisis dosis-respuesta para ver si la relación cambia con la cantidad.
Conviene saber desde el principio que es una revisión de estudios observacionales: no se pidió a nadie que tomara café, sino que se combinaron datos de personas que ya lo tomaban o no.
Qué se encontró con el café
Para el café y la gota se combinaron tres estudios con 266.268 participantes. Tomar café se asoció a una razón de probabilidades (OR) de 0,54 frente a no tomarlo, es decir, alrededor de un 46 % menos de probabilidad de tener gota. La heterogeneidad entre estudios fue alta (I² del 80 %), lo que significa que sus resultados no eran muy parecidos entre sí.
El análisis dosis-respuesta, con dos cohortes y 135.302 personas, apunta en la misma dirección: cuanto más café, menos gota, de forma bastante lineal.
El estudio mide el consumo en mililitros, no en tazas:
- Unos 590 ml al día: OR 0,82 (18 % menos probabilidad).
- Unos 1.070 ml al día: OR 0,56.
- Unos 1.420 ml al día: OR 0,45.
- A partir de ahí los datos son escasos y los propios autores piden cautela.
Con la hiperuricemia, en cambio, el café no mostró asociación clara: seis estudios con 192.056 personas dieron una OR de 0,95, sin significación estadística. Dicho de otra forma, el café se relaciona con menos ataques de gota, pero no con tener el ácido úrico más bajo en los análisis.
Alcohol, refrescos y té
El contraste con otras bebidas es lo más interesante del trabajo:
- Alcohol: OR 1,81 para gota y 1,52 para hiperuricemia.
- Refrescos azucarados: OR 1,37 para gota y 1,48 para hiperuricemia, con una heterogeneidad más moderada.
- Té: sin asociación significativa con la gota (con solo dos estudios) ni con la hiperuricemia en conjunto; en mujeres apareció una OR de 1,29 para hiperuricemia, pero procede de un análisis sin ajustar de un único estudio.
La conclusión de los autores es prudente: los datos actuales indican una asociación entre el café y un menor riesgo de gota, mientras que el posible efecto del té en mujeres «requiere más validación».
Por qué el café podría influir
En la discusión, los investigadores repasan varios mecanismos propuestos en otros trabajos, que este metaanálisis no comprueba directamente. Los metabolitos de la cafeína podrían inhibir de forma competitiva la xantina oxidasa, la enzima que fabrica ácido úrico (la misma diana del alopurinol). Algunos ensayos cruzados han visto que la cafeína aumenta la eliminación de ácido úrico por el riñón. Y el ácido clorogénico mejora la sensibilidad a la insulina, algo relevante porque el exceso de insulina favorece que el riñón reabsorba ácido úrico.
También citan el cafestol, el diterpeno del café sin filtrar, por su posible efecto antiinflamatorio sobre el inflamasoma NLRP3, que interviene en el dolor del ataque de gota. Es el mismo compuesto que puede subir el colesterol, como contamos en nuestro artículo sobre el cafestol, así que no es un argumento para pasarse al café hervido.
Limitaciones que conviene tener en cuenta
- Todos los estudios son observacionales: muestran asociación, no causalidad. Quien toma mucho café puede diferenciarse en otros hábitos.
- El resultado del café y la gota se apoya en solo tres estudios, y el dosis-respuesta en dos.
- La heterogeneidad fue alta y el test de sesgo de publicación tiene poca potencia con tan pocos estudios.
- El consumo se midió sobre todo con cuestionarios, con el riesgo de error que implica recordar lo que se bebe.
- No se analizó el descafeinado ni el tipo de preparación.
Los autores declaran no haber recibido financiación y no tener conflictos de interés.
Qué significa para quien toma café
Para los que disfrutamos del café habitualmente, el estudio es una buena noticia más: no hay señal de que perjudique en lo que respecta a la gota, y sí una asociación favorable que se suma a otras que hemos ido viendo, como la del café y el hígado o la del café por la mañana y la resistencia a la insulina, un mecanismo que aquí vuelve a aparecer.
Lo que no permite es usar el café como tratamiento. La gota se diagnostica y se trata en consulta, y si tienes el ácido úrico alto o tomas medicación, cualquier cambio en tu dieta debe hablarse con tu médico. Tampoco tiene sentido compensar con café una dieta con mucho alcohol o refrescos: esos dos sí aparecen claramente asociados a más gota. Recuerda, además, el límite orientativo de unos 400 mg de cafeína al día para adultos sanos que recoge la American Heart Association. Este artículo es divulgativo y no sustituye la consulta médica.
La mirada de Coffee Sapiens
Me parece especialmente útil que el trabajo compare bebidas entre sí, porque en la vida real la elección no es café o nada, sino café, caña o refresco. Si los mecanismos propuestos son ciertos, el papel lo repartirían la cafeína y el ácido clorogénico, que abunda más en tuestes claros, mientras que el cafestol queda casi todo retenido en un filtro de papel. Con tan pocos estudios no se puede afinar por método o tueste.
Fuentes
- Li M, Wang J, Wang Z, Li J, Li W. «Association between intake of different beverages and risk of hyperuricemia and gout: a risk factor and dose–response meta-analysis». Frontiers in Nutrition, 2026. DOI: 10.3389/fnut.2026.1956907
Me gusta traer estudios así porque ponen el café en su sitio: ni medicina milagrosa ni vicio a evitar, sino una bebida que, tomada con cabeza, encaja bien en una vida sana. Si tienes gota o el ácido úrico alto, cuéntame en los comentarios qué te ha dicho tu médico sobre el café. ¡Gracias por estar ahí Coffee Lover!

Soy Javier Romero, especialista en Marketing Digital, Coffee Lover y redactor de Coffee Sapiens.
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