Descubre qué dice la ciencia sobre el café. En esta sección analizamos estudios científicos sobre los efectos del café en la salud: beneficios del consumo de café, riesgos, impacto en enfermedades crónicas, rendimiento cognitivo y mucho más. Investigación rigurosa explicada de forma clara para que tomes decisiones informadas sobre tu consumo diario de café.
Un estudio publicado en marzo de 2026 en Frontiers in Immunology analizó a 20.460 adultos de Estados Unidos y encontró que quienes concentran el café por la mañana tienen indicadores de resistencia a la insulina algo más bajos que quienes no lo toman. Quienes lo reparten a lo largo del día no mostraron esa diferencia.
En septiembre de 2026, la Universidad de Oxford publicó en International Journal of Cancer un análisis de casi un millón de adultos británicos: quienes tomaban té o café «muy caliente» tenían unas tres veces más riesgo de carcinoma escamoso de esófago. El problema no es el café, sino la temperatura.
Un estudio de la Universidad de Queensland publicado en agosto de 2026 en ACS Food Science & Technology comprobó que los vasos de papel para llevar liberan micro y nanoplásticos al llenarse con agua caliente. Los que llevan revestimiento «biodegradable» de PLA soltaron unas 12 veces más masa de plástico que los de polietileno.
Un estudio de la Universidad Tufts publicado el 19 de octubre de 2026 en el Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics ha analizado qué echan en el café unos 30.000 adultos de Estados Unidos entre 2003 y 2018. La cantidad de café apenas cambió, pero sus calorías subieron de 43 a 60 al día, sobre todo por las cremas no lácteas.
Un metaanálisis publicado en septiembre de 2026 en Frontiers in Nutrition reunió 14 ensayos con 250 participantes de 10 a 20 años: una dosis de cafeína mejora de forma modesta la atención y la velocidad de reacción, pero los estudios son pequeños y solo miden efectos puntuales.
Un metaanálisis publicado en marzo de 2026 en European Journal of Cancer Prevention reunió 30 estudios sobre café y cáncer de cabeza y cuello. El equipo, de hospitales y universidades de Yeda (Arabia Saudí), asocia el café con menos riesgo de cáncer de boca y faringe, pero con algo más de riesgo de cáncer de laringe.
La cafeína pura es muy amarga, pero el café no sabe a cafeína. Un estudio de la Universidad Técnica de Múnich publicado en junio de 2026 en el Journal of Agricultural and Food Chemistry muestra que el ácido clorogénico y las melanoidinas del tueste reducen a la mitad su amargor.
Una revisión sistemática publicada en mayo de 2026 en BMC Neurology analizó 19 estudios sobre cafeína y migraña. El consumo moderado y constante no parece perjudicial; el riesgo aparece con dosis altas puntuales y con la retirada brusca.