Un estudio de la Universidad Médica de Chongqing (China), publicado en julio de 2026 en la revista npj Science of Food, analizó a 49.414 adultos del UK Biobank y encontró que tomar café de filtro se asocia con marcadores de un envejecimiento biológico algo más lento, mientras que el café soluble muestra la tendencia contraria. Es un estudio observacional: no demuestra que el tipo de café cause esas diferencias, pero sí plantea una pregunta interesante sobre cómo preparamos el café de cada día.
Qué se estudió
El equipo, de la Facultad de Salud Pública de la Universidad Médica de Chongqing con participación de la Universidad Médica Shandong Second, trabajó con datos de 49.414 participantes del UK Biobank, el gran banco de datos de salud del Reino Unido. La edad media era de 56,4 años y el 44,3 % eran mujeres. El artículo se publicó en línea el 15 de julio de 2026.
El consumo total de café se midió con un cuestionario de frecuencia de alimentos y el tipo de café (de filtro, soluble u otros) con varios recordatorios dietéticos de 24 horas. De media, los participantes tomaban 0,7 tazas diarias de café de filtro y 1,5 de café soluble, lo que ya dice mucho de los hábitos británicos.
Para estimar el envejecimiento biológico (la edad que «aparenta» el organismo según sus análisis, frente a la del carné) usaron tres medidas:
- La longitud de los telómeros de los leucocitos, los extremos protectores de los cromosomas que se acortan con la edad.
- La aceleración de la PhenoAge, una edad biológica calculada a partir de análisis de sangre.
- La aceleración de la edad biológica según el método Klemera-Doubal (KDM-BA), también basada en parámetros clínicos y bioquímicos.
Los resultados se ajustaron por edad, sexo, nivel educativo, nivel socioeconómico, alcohol, tabaco, índice de masa corporal, actividad física, si se añadía azúcar, edulcorante o leche al café, el consumo de descafeinado y enfermedades como diabetes, cáncer, enfermedad cardiovascular o hipertensión.
Qué se encontró: filtro frente a soluble
Comparados con quienes no tomaban café, los bebedores de café de filtro mostraron una edad biológica (KDM-BA) más baja, y la diferencia crecía con la cantidad:
- Hasta 1 taza al día de café de filtro: unos 0,33 años menos de aceleración de la edad biológica.
- De 1 a 3 tazas: unos 0,76 años menos.
- Más de 3 tazas: unos 1,12 años menos (intervalo de confianza del 95 %: de 0,82 a 1,42).
Con el café soluble pasó lo contrario, aunque con diferencias mucho más pequeñas. Solo el grupo que tomaba más de 3 tazas al día se separó claramente de los no bebedores, con unos 0,17 años más de aceleración (intervalo de 0,006 a 0,326). Las otras medidas, PhenoAge y telómeros, siguieron tendencias parecidas: más telómeros y menos edad biológica con el café de filtro, y lo inverso con el soluble. Los demás tipos de café no mostraron tendencias significativas.
Por subgrupos, la asociación negativa del café soluble por encima de 3 tazas fue más visible en hombres, en mayores de 60 años y en fumadores. Los resultados se mantuvieron al excluir a personas con enfermedad cardiovascular, cáncer o diabetes y a quienes añadían azúcar, leche o tomaban descafeinado.
Los autores también buscaron posibles mecanismos. Una proteína relacionada con la inflamación, la GlycA (glucoproteína acetilada), explicaría estadísticamente alrededor del 35 % de la asociación entre café soluble y edad biológica KDM-BA, y la cistatina C (un marcador de función renal) y el metabolismo basal parte de la del café de filtro. Son análisis de mediación: sugieren caminos que habrá que investigar, no los confirman.
Lo que el estudio no puede decir
Conviene leer estas cifras con calma. Se trata de un estudio transversal: mide el consumo y los marcadores en un mismo momento, así que muestra asociaciones, no causa y efecto. El consumo se declaró por los propios participantes, la población era mayoritariamente blanca y británica y no hubo seguimiento de enfermedades ni de mortalidad. Los propios autores reconocen que puede quedar confusión residual (por ejemplo, que quien prepara café de filtro tenga otros hábitos distintos de quien toma soluble) y piden estudios prospectivos y de intervención antes de trasladarlo a recomendaciones.
Además, la magnitud importa: según el análisis de News-Medical, la mayoría de las estimaciones para el café soluble equivalen a entre 0,1 y 0,2 años de aceleración, un efecto que los autores consideran de importancia clínica marginal para una persona concreta. El estudio se financió con un programa público chino de jóvenes científicos (CAST) y los autores declaran no tener conflictos de interés.
Qué significa para quien toma café
No hay motivo para el alarmismo si tu café de cada día es soluble: la diferencia observada es pequeña y el estudio no prueba que sea el café el responsable. Lo que sí refuerza es una idea que se repite en la literatura reciente: el café no es una sola bebida, y el método de preparación puede cambiar su composición y, quizá, su relación con la salud. Si te preguntas cuánto café es razonable, en esta guía sobre cuánto café tomar al día repasamos lo que dicen las principales referencias.
Este artículo es divulgativo y no sustituye la consulta con tu médico, sobre todo si tienes alguna enfermedad o tomas medicación.
La mirada de Coffee Sapiens
Desde el punto de vista de la taza, el café de filtro y el soluble son mundos distintos. En el filtro, el agua extrae el café recién molido y el papel retiene buena parte de los aceites, entre ellos diterpenos como el cafestol y el kahweol. El soluble, en cambio, es un extracto de café deshidratado que se reconstituye con agua. El estudio no analizó qué compuesto explica las diferencias, así que no podemos atribuirlas a ninguno en concreto, pero sí invita a mirar más allá de la cafeína.
No es la primera vez que la ciencia relaciona el café con los telómeros: hace poco contamos un trabajo noruego sobre café y telómeros en personas con trastornos mentales graves, y otro finlandés sobre café, grasa corporal y músculo. Todos son observacionales, y todos apuntan en la misma dirección: el contexto de cada taza cuenta.
Fuentes
- Wang Y, Xiang P, Liu Z, et al. «Discrepancies between instant and filtered coffee in biological aging: evidence from the UK Biobank». npj Science of Food, 15 de julio de 2026. DOI: 10.1038/s41538-026-00988-0
- News-Medical: Filtered coffee links to slower biological aging while instant coffee shows the opposite
- Daily Coffee News: Coffee Type Might Affect Rate of Biological Aging in Humans
Yo soy de los que disfrutan del ritual del filtro por la mañana, con la báscula y el hervidor, pero este estudio no es un argumento para mirar por encima del hombro a quien toma soluble. Es una pista más de que la forma de preparar el café importa, y me encantará ver si los estudios de seguimiento la confirman. Mientras tanto, disfruta tu taza con cabeza. ¡Gracias por estar ahí Coffee Lover!

Soy Javier Romero, especialista en Marketing Digital, Coffee Lover y redactor de Coffee Sapiens.
Bienvenidos a Coffee Sapiens. Somos un medio digital independiente dedicado a la divulgación, análisis y cultura del café.

