Hola Coffee Lover, soy Javier, de Coffee Sapiens. El sistema Espresso Point de Lavazza es un veterano con una historia curiosa: nació con vocación profesional, se hizo omnipresente en oficinas de media Europa y su cápsula rígida de 36 milímetros acabó convirtiéndose en el estándar FAP que hoy fabrican decenas de torrefactores. Si tienes una en casa o en la oficina, seguramente lleve años funcionando sin quejarse.
Y ese es justo el problema: como son máquinas robustas y sencillas, aguantan mucho maltrato antes de protestar. Cuando por fin empiezan a fallar —café tibio, caudal débil, bomba ruidosa—, la cal suele llevar meses trabajando por dentro. Descalcificar una cafetera Lavazza Espresso Point es un proceso completamente manual y es la mejor inversión de media hora que puedes hacer por ella.
Vamos a ver cada cuánto toca según el agua y el uso, qué descalcificador comprar, el paso a paso detallado y qué hacer si algo se complica. ¡Empezamos!
Por qué la cal castiga tanto a las Espresso Point
El agua del grifo lleva calcio y magnesio disueltos en forma de bicarbonatos. Al pasar de los 60-70 °C precipitan como carbonatos insolubles y se pegan a la resistencia, al intercambiador y a unos conductos que en estas máquinas son estrechos y muy directos.
El factor uso intensivo
Esta es la particularidad de la gama. Una cafetera doméstica de cápsulas hace dos o tres cafés al día; una Espresso Point de oficina puede hacer veinte o treinta. La cal no se deposita por días de calendario, se deposita por litros de agua calentada. Con ese ritmo, una máquina puede necesitar descalcificarse cada tres o cuatro semanas aunque el manual hable de meses.
Añade otro factor típico de oficina: la máquina se enciende a las ocho de la mañana y se queda encendida hasta las siete de la tarde, calentando y recalentando el mismo agua durante horas. Cada uno de esos ciclos deposita cal sin que nadie se tome un café.
Cómo se nota
Calentamiento más lento, café tibio, caudal reducido o goteo irregular al final de la extracción, crema pálida que se deshace enseguida y una bomba con un sonido claramente más forzado. En los modelos con lanza de vapor, además, notarás que el vapor sale con menos fuerza o de forma intermitente: ese circuito trabaja a más temperatura y es el primero en incrustarse.
Cada cuánto descalcificar una Lavazza Espresso Point
La dureza del agua se mide en grados franceses (°f) o en miligramos de carbonato cálcico por litro, siendo 1 °f igual a unos 10 mg/L. La consultas en la web de tu compañía de aguas, con unas tiras reactivas o mirando el interior de un hervidor.
- Uso doméstico, agua blanda: cada 3 meses.
- Uso doméstico, agua media: cada 6-8 semanas.
- Uso doméstico, agua dura: cada 4 semanas.
- Uso intensivo (oficina, más de 10 cafés al día): guíate por litros, no por fechas: cada 50-60 litros de agua consumida, sea cual sea el calendario.
Si la máquina es compartida, mi consejo es de gestión más que de café: asigna la tarea a alguien concreto y apúntala en un calendario visible. Las cafeteras de oficina no mueren de vejez, mueren de nadie-se-ocupa.
Qué descalcificador usar y cuáles evitar
La opción correcta
Un descalcificador específico para máquinas de espresso o de cápsulas, formulado con ácido cítrico o láctico. Puede ser el de la marca o un genérico de calidad. Disuelven los carbonatos convirtiéndolos en sales solubles sin atacar juntas tóricas, latón ni aluminio. Respeta la dosis por litro del envase: subir la concentración no limpia mejor, solo complica el aclarado.
Con estas máquinas hay un detalle que conviene tener en cuenta: muchas llevan componentes de latón, y ahí es especialmente importante quedarse en los ácidos suaves. Un litro de De’Longhi EcoDecalk, de ácido láctico de origen vegetal, cubre varios ciclos y es lo que yo tendría en el armario si la máquina se usa a diario, sobre todo en oficina, donde descalcificar cada mes convierte los sobres monodosis en un gasto absurdo. Tienes las alternativas comparadas en la guía de mejores descalcificadores para cafeteras.
Lo que nunca debes usar
- Vinagre: el ácido acético queda impregnado en el circuito y arruina el aroma de los siguientes cafés durante semanas, además de endurecer las gomas.
- Zumo de limón: aporta azúcares y pulpa que se quedan dentro y fermentan.
- Ácidos fuertes (salfumán, clorhídrico): destruyen goma y metal en minutos. En una máquina con componentes de latón, el daño es inmediato e irreversible.
- Limpiadores multiusos o lavavajillas: sus tensioactivos y perfumes no se enjuagan a nivel alimentario.
Cómo descalcificar tu Espresso Point paso a paso
Estas máquinas, tanto las mecánicas como las electrónicas, no suelen incorporar ciclo automático: el proceso es manual de principio a fin. Reserva unos 45 minutos, ten a mano un recipiente amplio y no metas ninguna cápsula durante todo el procedimiento.
- 1. Vacía y limpia. Retira la cápsula usada, vacía el cajón de cápsulas y la bandeja de goteo, y saca el depósito. Frota sus paredes con un paño suave: si notas una película resbaladiza, es biofilm y hay que eliminarlo antes de empezar.
- 2. Prepara la solución. Llena el depósito con agua templada (nunca hirviendo) y añade la dosis indicada. Los depósitos de esta gama rondan los 600-900 ml, así que suele bastar la medida prevista para un litro. Remueve hasta disolución completa.
- 3. Cierra el portacápsulas vacío. Sin cápsula dentro, ni original ni compatible.
- 4. Calienta y coloca el recipiente. Enciende la máquina, espera al piloto de temperatura y pon una jarra grande bajo la salida de café.
- 5. Haz circular medio depósito. Acciona la erogación en tandas de unos 100 ml, dejando unos segundos entre ellas. Saldrá un líquido turbio: es la cal disolviéndose.
- 6. Purga la lanza de vapor. Si tu modelo la tiene, abre el mando unos segundos con otro recipiente debajo. Este paso es importante: el circuito de vapor es el que peor lo pasa y el que más gente olvida.
- 7. Deja reposar 20-30 minutos. Sin apagar la máquina y con el resto de la solución dentro. Es el paso decisivo, el que disuelve la costra adherida en lugar de limitarse a arrastrar lo suelto.
- 8. Termina y enjuaga a fondo. Agota la solución, lava el depósito y haz pasar al menos tres depósitos completos de agua limpia, purgando también por la lanza de vapor en cada uno. Si el uso es intensivo y llevabas mucho tiempo sin limpiar, haz cuatro.
El enjuague final y la prueba de sabor
No cuentes depósitos: prueba el agua. Recógela en una taza limpia, déjala templar y bébela. Debe ser completamente insípida e inodora. Si detectas el mínimo punto ácido o químico, sigue enjuagando. En una máquina compartida esto importa el doble: nadie va a entender por qué el café sabe raro y la culpa acabará recayendo sobre las cápsulas.
Cuando el agua salga neutra, prepara un café y tíralo. Ese primero arrastra los últimos restos del grupo. Del segundo en adelante notarás la diferencia en temperatura, caudal y densidad de la crema.
Limpieza complementaria
- Cajón de cápsulas usadas: vacíalo a diario, sobre todo con uso intensivo. Los posos húmedos fermentan y ese olor sube hacia el grupo de erogación.
- Bandeja y rejilla de goteo: lávalas y sécalas bien antes de recolocarlas. El agua estancada es la principal fuente de olores desagradables.
- Perforador y salida de café: repásalos con un paño húmedo y un cepillo de cerdas blandas si hay restos secos. Un perforador sucio provoca extracciones irregulares.
- Lanza de vapor: púrgala unos segundos después de cada uso y límpiala con un paño húmedo. Para restos de leche endurecidos, agua templada con un detergente específico para circuitos de leche unos minutos y aclarado abundante.
Problemas frecuentes
La bomba suena fuerte y no sale agua. Suele ser aire en el circuito o una obstrucción seria. Apaga, comprueba que el depósito esté bien asentado y que el tubo de aspiración quede sumergido. Si al segundo intento sigue sin salir caudal, no insistas: forzar la bomba en seco la quema.
Fugas de agua. Si aparece un charco por debajo o por detrás, detén el ciclo. En máquinas veteranas con muchos ciclos encima, las juntas tóricas están endurecidas y ceden justo cuando sube la presión. Son piezas baratas y se cambian con facilidad.
Sale vapor débil o intermitente. El circuito de vapor está incrustado. Repite el proceso asegurándote de purgar bastante solución por la lanza, y déjala reposar también con producto dentro.
El caudal no mejora tras dos intentos. Probablemente haya un tapón sólido o una electroválvula bloqueada. Ahí ya toca servicio técnico; seguir insistiendo con ácido no lo va a resolver.
Cómo espaciar las descalcificaciones
Usa agua filtrada de jarra o embotellada de mineralización débil, con residuo seco por debajo de 100-150 mg/L. En una máquina de oficina el ahorro es enorme: puedes pasar de descalcificar cada mes a hacerlo cada dos o tres. Si quieres saber qué agua estáis usando, lo explico en la guía sobre el agua perfecta para el café.
Cambia el agua del depósito a diario y no lo dejes lleno el fin de semana. Y apaga la máquina en los ratos muertos: mantenerla encendida diez horas seguidas para hacer seis cafés es la forma más rápida de llenarla de cal.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que descalcificar una Lavazza Espresso Point?
En uso doméstico, cada 3 meses con agua blanda, cada 6-8 semanas con agua media y cada 4 semanas con agua dura. En uso intensivo de oficina, guíate por litros: cada 50-60 litros consumidos, independientemente del calendario.
¿Tiene ciclo automático de descalcificación?
Habitualmente no. Tanto los modelos mecánicos como los electrónicos de esta gama se descalcifican de forma manual, haciendo circular la solución por el circuito y respetando el tiempo de reposo.
¿Puedo usar vinagre?
No es recomendable. El ácido acético se queda impregnado en el circuito y arruina el aroma de los siguientes cafés durante semanas, además de endurecer las gomas con el uso repetido.
¿Hay que descalcificar también la lanza de vapor?
Sí, y es el paso que más se olvida. Ese circuito trabaja a mayor temperatura, así que es el primero en incrustarse. Purga solución por la lanza durante el proceso y agua limpia en cada enjuague.
¿Cuánto descalcificador necesito?
La dosis la indica el envase por litro de agua. Como los depósitos de esta gama rondan los 600-900 ml, en la mayoría de casos basta con la medida prevista para un litro.
¿Sirve para las máquinas de cápsulas FAP compatibles?
Sí. El procedimiento es el mismo para cualquier máquina que use el formato de cápsula rígida de 36 mm, sea original o de otro fabricante, porque el circuito hidráulico funciona igual. Tienes la guía específica de cómo descalcificar una cafetera FAP System si tu máquina es de otra marca.
¿Cuánto se tarda en el proceso completo?
Unos 45 minutos, de los cuales 20-30 son de reposo del ácido dentro del circuito. El trabajo activo no llega a quince minutos.
¿Qué pasa si nunca se descalcifica?
Primero café más frío y amargo, con menos crema; después pérdida de caudal, vapor débil y ruido anómalo en la bomba; y finalmente obstrucción, sobrepresión y rotura de juntas. Muchas máquinas de oficina que se dan por muertas solo están llenas de cal.
Y hasta aquí el mantenimiento de tu Espresso Point. Estas máquinas tienen fama de indestructibles y en parte es cierta, pero esa fama juega en su contra: precisamente porque aguantan tanto, nadie las limpia hasta que ya es tarde. Ponle fecha en el calendario y te durará años.
Si tenéis otro tipo de máquina, tienes el panorama completo en la guía sobre cómo descalcificar una cafetera, con el proceso universal y las guías de cada sistema.
Si tienes dudas con tu modelo o quieres contarme cómo lo gestionáis en tu oficina, te leo en los comentarios. ¡Gracias por estar ahí Coffee Lover!

Soy Javier Romero, especialista en Marketing Digital, Coffee Lover y redactor de Coffee Sapiens.
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